3.
Cuando uno empieza a amar a la gente es que empieza a perderla / empieza a perder, por ejemplo / el temor a decir cosas terribles y falsas / el miedo / a ganar ansiedad porque los encuentros inesperados / se repitan al azar.
4.
Lo único que quería
era escribir tu rabia junto a la mía
y me salió la letra fea
la boca llena de tiza
y las palabras desconectadas en letras
inconexas, indecentes, raras.
Yo lo único que esperaba
era que escupiéramos juntos la tarde
enrrabiada y rosa
para así en algún punto de ella
encontrarnos como de casualidad.
Lo único que esperaba era poder pisar el freno
y mirar como es que nadan las personas entre sí
en una piscina más profunda que un acantilado
entre sí, hacia sí, hacia sí.